
Actualmente la educación presenta constantes cambios en lo que a materia tecnológica se refiere, nos encontramos sumergidos en una cultura virtual, sin embargo seguimos hablando de libros con toda naturalidad, dando por hecho que en ellos se encuentra el único cimiento de la cultura cognitiva, cuando la revolución tecnológica hoy es una realidad. Los avances tecnológicos de comunicación han impactado muchos aspectos en la educación, rompiendo la barrera de tiempo-espacio, tenemos la facilidad de comunicarnos directamente a través de la red, enviar videos, interactuar con otros usuarios, todo esto por medio de una televisión, computadora o incluso un teléfono celular. Estas tecnologías brindan diversas posibilidades de acceso a la información y por lo tanto nuevas estrategias de enseñanza-aprendizaje, que incluyen desde modalidades de estudio convencionales hasta las no presenciales como la educación a distancia.
La educación a distancia va teniendo mayor auge y se impone cada vez con más fuerza, pues permite estudiar sin necesidad de trasladarse a instituciones educativas, brinda la oportunidad de optimizar tiempo y en algunos casos dinero, pues contando con herramientas como un ordenador, y el internet, los alumnos tienen la facilidad de recibir directamente por medio de la red: material de didáctico y de estudio, información, acceder a libros o revistas virtuales y resolver problemas o dudas. Por lo cual actualmente cada vez son más las Universidades que ofrecen como alternativa esta modalidad ya sea ofreciendo cursos, estudios de preparatoria, licenciatura, y de formación más completa como es el caso de diplomados o maestrías. Sin embargo, existen todavía muchos aspectos que ponen en entredicho la efectividad de esta alternativa educativa, pues como ya se mencionó existe una resistencia al cambio, pero sobre todo por considerar que los estudiantes no tienen la suficiente competencia para ser autodidáctas, o generadores de su propio conocimiento.
La educación a distancia en nuestro país es inevitable, para llevarla a cabo se requiere de una buena planeación tomando en cuenta los recursos (materiales, humanos y financieros) con que cuentan las instituciones educativas. Además del cambio de actitud que tanto alumno como maestro deben asumir en cuanto a procesos de enseñanza-aprendizaje.
Definitivamente es el momento de aceptar la revolución tecnológica que el ámbito educativo requiere. Como Crovi[1] menciona “Se ha dicho con acierto que a partir de los nuevos medios y su manejo del tiempo-espacio, hemos pasado: de la lectura a la navegación, de la transmisión a la inclusión; del texto al hipertexto…, nociones que nos exigen contar con nuevas habilidades para vivir en una sociedad donde lo virtual ya es cosa de todos los días” es decir, recurrir al principio de sobrevivencia “ renovarse o morir”-
[1] Crovi, Delia. Virtualidades de la Virtualidad. Algunas Reflexiones de la Virtualidad, Revista “Tecnología y Comunicación Educativa”. No. 29 ILCE, 1999.p.82

